Un estímulo es cualquier
tipo de energía a la que podemos responder, (como puede ser las ondas sonoras o
la presión sobre la piel.).
Sistema Visual
En cada sistema sensorial, el
contacto inicial con el mundo externo ocurre a través de células especializadas
denominadas receptores sensoriales. El proceso por el que la energía del
estímulo se convierte en descargas neuronales consta de dos fases. La primera
es la transducción del estímulo, la conversión de la energía del estímulo en
una despolarización o hiperpolarización local de la membrana de la célula
receptora.
La segunda fase es la
codificación neural en la que la señal producida por el estímulo evoca una
descarga de potenciales de acción de todo o nada de varias maneras: la
frecuencia con que se da el impulso, el ritmo al que se da (p.ej. un impulso
por segundo), la acumulación de impulsos, la intensidad o la duración de un
estímulo.
Dentro de cualquier
modalidad sensorial podemos discriminar rápidamente diferencias cualitativas
entre los estímulos. Por ejemplo podemos discriminar entre amplitudes de onda
de luz, frecuencias de sonido y una variedad de sensaciones de la piel como
tacto, calor, frio y dolor.
La visión nos provee de
una gran cantidad y calidad de información acerca del mundo. Un vistazo
(rápido) es suficiente para determinar la localización, tamaño, forma, color y
textura de los objetos, de igual forma, es posible determinar si el objeto está
en movimiento, así como su dirección y su velocidad.
Es posible que los
receptores respondan a diversos tipos de energía, por ejemplo: Cuando ejercemos
presión sobre el glóbulo ocular produce sensaciones visuales, pero la energía
que se requiere para que esto ocurra es mucho mayor que la intensidad de la luz
capaz de estimularlo (Corsi, 2004).
Los axones de estas
células convergen en un punto de la retina (disco óptico) y mandan impulsos al
cerebro, donde serán decodificados los mensajes.
Es posible que los receptores
respondan a diversos tipos de energía, por ejemplo: Cuando ejercemos presión
sobre el glóbulo ocular produce sensaciones visuales, pero la energía que se
requiere para que esto ocurra es mucho mayor que la intensidad de la luz capaz
de estimularlo (Corsi, 2004).
Gran parte de la
información visual proveniente del núcleo geniculado lateral del tálamo llega a
la corteza visual primaria en la corteza occipital, también conocida
como el área visual primaria o corteza estriada por su aspecto.
Sistema Auditivo
La ceguera aísla de las cosas,
Pero la sordera, de la gente.
H.Keller
El sistema auditivo, debe
cumplir tres pareas básicas para que podamos oír, debe llevar el estímulo
acuático a los receptores, después translucir en señales eléctricas los cambios
de presión de este estímulo y por último procesar estas señales para que
indiquen con precisión las cualidades de la fuente sonora: volumen, tono,
timbre y ubicación.
El movimiento de la
fuente sonora empuja las moléculas y las separa creando vibraciones en forma de
ondas sonoras. Pero para que se produzca un sonido hace falta un medio, ya que
en el vacío no hay sonido.
La energía mecánica sonora estimula el órgano de Corti y éste la vía
nerviosa. La energía mecánica se transforma en impulsos eléctricos que serán
transmitidos por la vía auditiva hacia el cerebro.
Sentido del Olfato.
Existe un complejo
sistema dentro de nuestro organismo que recibe los estímulos ambientales, los
codifica y envía a través de un intrincado sistema de vías neuroanatomías, las cuales,
permiten al cerebro interpretar los elementos del aroma que estamos
percibiendo.
Pero
es importante destacar algunas cualidades de nuestro sistema sensorial
olfatorio:
1. Como seres humanos
nos caracterizamos por ser menos sensibles a los olores comparados con otros
animales; pero debemos recordar que nuestros receptores son extraordinariamente
sensibles.
2. Tenemos la capacidad
de identificar pequeñas diferencias en la intensidad de los olores.
3. Con la práctica
podemos mejorar la capacidad de reconocer ciertos olores.
4.
Nuestro sistema olfatorio nos permite reconocer y recordar a otras personas.
El olfato es un sistema
sensorial que gran relevancia evolutiva, ya que representa el progreso en la quimio
recepción, la cual ha hecho posible captar información a distancia y no sólo
por el contacto físico.
Sistema Gustativo Introducción
Este órgano es
responsable del funcionamiento de uno de los principales sistemas sensoriales
con los que cuenta el ser humano, ya que nos brinda la oportunidad de
experimentar las texturas, temperaturas y sabores de diferentes alimentos.
Las fibras nerviosas envían la
información desde las pupilas hasta el cerebro. Las células gustativas se
mueren y son reemplazadas cada diez días, pero a medida que nos vamos haciendo
mayores se generan menos células, de forma que cuando llegamos a una edad
avanzada tenemos menos papilas. Es por esto que muchos ancianos se quejan de
que la comida no sea tan buena como antes.
Las experiencias por
medio de este músculo nos permiten recordar todas aquellas comidas que nos
hacen salivar de antojo y las que nos desagradan incluso desde la niñez.
Es
necesario que las moléculas de las sustancias contenidas en los alimentos, se
disuelvan con la saliva y de esta forma comiencen a funcionar los diferentes
receptores de la lengua, para identificar si el alimento es dulce, salado,
ácido o amargo; enviando señales de identificación al cerebro que permitan
determinar si probaremos o no de nuevo dicho alimento.
Estos órganos receptores
se encuentran alrededor de las papilas, las cuales son pequeñas protuberancias
de la lengua. Dichas células contienen un agregado de 50 a 150 células
quimiosensibles ubicadas en el epitelio lingual.
La información gustativa
también llega a la amígdala, el hipotálamo y al cerebro basal adyacente.
Sistema Somatosensorial
Es
un grupo de al menos cuatro sentidos: – Tacto – Temperatura – Posición de
partes del cuerpo – Dolor. Sus receptores están repartidos por todo el cuerpo y
permiten detectar estímulos mecánicos, químicos y físicos (temperatura). Está organizado jerárquicamente. La salida
motora está guiada por la entrada sensorial. El aprendizaje cambia la
naturaleza y el control de la percepción sensoriomotora. Este sistema nos
permite percibir, asimilar y procesar la información que proviene del soma.
Dos tipos de receptores:
- Internos –> orgánicos
- Externos –> cutáneos
Hay una modalidad dentro de los orgánicos llamados receptores cinestésicos, se encuentran en las articulaciones, músculos y tendones, proporcionando información, sobre movimiento y posición del cuerpo. Los estímulos varían desde los mecánicos (p. ej. cosquillas), químicos (el veneno de una abeja) y los físicos (una ducha fría) por lo cual existen muchos tipos diferentes de receptores.
Referencias
Guzman J., Reynoso A. V., Islas M., Zuvirie
R. (inédito) Fundamentos Básicos de los Sistemas Sensoriales. Antología de
Neurociencias. Licenciatura en Psicología. SUAyED. UNAM.
SENSACIÓN Y PERCEPCIÓN, SISTEMA SOMATOSENSORIAL http://files.sensacion-y-percepcion.webnode.es/200000023
bee1dc0d66/SISTEMA%20SOMATOSENSORIAL.pdf










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